Estoy vivo, sé que tu también. Tu sabes tambien de mi existencia, no
me importa. Transcurro mi realidad sin mirarte, sin demostrarte una
mínima porción de mi pensar y sin embargo te pienso mucho. Mi
cotidianeidad continúa similar a tu monotonía, si titubeo la mirada
hacia mis lados, noto tu camino paralelo, me sonrío, también me "estás"
mirando, y te sonríes. Pero continúo en mi actividad, me sumo en mis
problemas, me escondo en mi guarida y no te veo más, sé que estás, claro
(de la misma forma que conoces que estoy allí) escondido en tu
guarida. No me gusta que sepas que te miro, revoleo las pupilas cuando
me encuentro las tuyas y de soslayo veo que me miras de reojo tras
revolear tus ojos nerviosos. Muerdo mis labios de rabia porque la
intriga de conocer tu pensar me sume en ansiedad, saber si me piensas
como yo lo hago me tranquilizaría y te miro vacilando en preguntarte,
pero mientras muerdo, genero dolor corporal para aplacar este otro que
me lastima el pecho, me convenzo de que no debe importarme tanto
aquello y volteo el rostro, mientras noto (aunque intento aparentar
indiferencia) como tu labio sangra a tu mordida mientras me volteas el
rostro en indiferencia.
Todo ésto que sinto me hiere,
porque me encantaría oír tu voz manifestando la reciprocidad en tu
sentir, pero sin embargo no me prestas atención alguna, continuando
hacia adelante con perfil alto, como intentando superar algo . . .
entonces solo me queda subir la cabeza y avanzar sobre mi camino
intentando superar este sentimiento.. . . Ambos caminan en el mismo
sentido, en caminos paralelos, pensamientos similares, actitudes
parecidas, sentires idénticos . . . "ninguno lo sabe: su arrogancia lo
impide".Quien nada arriesga, nada gana.

seguimos siendo dos irracionales la pregunta es hasta cuando...el triunfo de la mutua estupidez me perturba, ninguno de los dos lo quiere asi y sin embargo...de todos modos y a pesar de todo prefiero amar...
ResponderEliminar